9.08.2011

Gracias, Facundo

     Ni el candor de Yago; ni la ingenuidad, a pesar de su genio e inteligencia, de Ivo; ni la destreza o la fama de Martín ¡Soy Martín Quesada! ni la impulsividad y la valentía de Tomás; ni la fuerza y el compromiso de Bautista; ni la ternura que, finalmente, provoca Santiago; ni el valor de Coraje, el idealismo de Gabriel Jáuregui y, voy a decir más, ni siquiera el carisma del Padre Juan, quien ha conmovido desde mis entrañas hasta mi corazón; eres tú, Jorge Facundo Arana von Bernard, quien ha logrado que tengas mi admiración, todo mi respeto y mi afecto.


   Pero ¿Sabes una cosa "Rey de las palabras que no dicen nada"? Jorge Luis Borges se equivocó contigo. Cuentas tan bien las historias, finges tan magníficamente, que no dejas margen de fingimiento para el público, al menos para mí: éstos tus personajes, tan diferentes entre sí, tan variados, tan ricos, tan vivos, llegan por si mismos a mi alma, me sacuden, me conmueven y vibro con sus sentimientos. Gracias por tu trabajo pero, sobre todo, gracias por tu ejemplo de vida.
(Escuchando voces que te etiquetan "de madera" o de hacer siempre de Facundo, reflexiono y me pregunto: Aunque no sea consciente de ello ¿Disfrazo con mi fingimiento tu éxito como actor? Quizá me engañe pero honestamente digo que no.)

   El paso del tiempo ha traído nuevas creaciones que me mueven a plasmar el sentimiento que me inspiran. Y te digo:

   Ni Gastón quien con sus manías y fobias ha acaparado toda mi ternura; ni Marcos -desde tu madurez plena de actor polifacético- y su alegato contra el perverso y estúpido consumismo logrando mi infinito agradecimiento; ni el "Farsante" más genuino, Alberto Marini con su logradísima dicotomía entre aparentar y ser. Ese Alberto que parece ser: =Corto pero de sutil inteligencia =Simple pero atento observador =Rudo, de sensibilidad exquisita =Torpe en su expresión, con sus constantes muletillas: "Viste" "Es corta la bocha" "Ahí va" y sabio siempre, con la palabra justa, exacta, oportuna, en cada momento =Sin estudios "Me quedan unas materias" y dando lecciones de vida magistrales; ni siquiera este Beto, logrado magnífico, pese a todas las dificultades...; sigues siendo tú, Facundo, soporte, padre, dios creador de estos seres independientes, tan reales, tan creíbles, tan vívidos, con quienes reímos, lloramos, gozamos, vivimos; convirtiéndose así en una parte importante de nuestra vida.

   Una vez más y de lo profundo del corazón te digo: Gracias por contar historias Facundo Arana.                                 Olga